No
recuerdo exactamente cuándo fue. Lo que sí recuerdo es la ocasión. Se trataba
de un acto de celebración de la graduación de los alumnos de segundo de
bachillerato. Como estaba previsto, en primer lugar el director dirigió unas
palabras. Acto seguido tenía que hablar el alcalde de Algete, después me tocaba
a mí el turno en representación de los profesores y posteriormente era llegado
el turno de los alumnos.
Cuando
le tocó hablar al alcalde, que no sé si sigue o hay otro, escuchamos con el respeto
que se merece las palabras del primer edil.
Dijo
algo así como “ chavales, enhorabuena porque lo habéis logrado aunque… mirad,
yo no he estudiado nada y he llegado a alcalde de mi pueblo”, Eso fue todo.
Después
me tocaba a mí y aunque antes de subir al escenario siempre estaba nervioso por
si no me salían las palabras o me quedaba en blanco, si bien una vez arriba los
nervios desaparecían, en esta ocasión la pieza oratoria del alcalde me
tranquilizó de antemano. Pensé que después de semejante alocución cualquier
cosa que yo pudiera decir la mejoraría sin duda.
¡ Vaya
mensaje hacia unos chicos y chicas a los que se supone que hay que animar a
seguir estudiando!.
Estoy
convencido que en Algete hay algo mejor que lo que algunos de sus
representantes muestran.
Se
explican así algunas decisiones,