sábado, 18 de marzo de 2017

SUEÑOS RECURRENTES.

A veces tengo sueños recurrentes. En uno de ellos se me comunica que hay una asignatura de la carrera que no he cursado y por tanto, no tengo el título. Me tengo que presentar al examen pero no he preparado nada y no sé cómo salir airoso de la situación.
En otro sueño que se me repite con cierta frecuencia me veo de nuevo en el cuartel, pues debo cumplir unos meses de Servicio Militar a pesar de haberme licenciado hace ya tiempo.
También me veo en ocasiones visitando lugares en los que hace años que no he estado.
Con todo hay un sueño que me causa especial impacto: estoy hablando a unos alumnos y estos me escuchan y prestan atención.
Les doy instrucciones y las cumplen, haciéndome caso. Este último sueño me produce tal sorpresa y sobresalto que casi me asusto ante lo inverosímil del fenómeno, hasta tal punto que suelo despertarme con palpitaciones y envuelto en sudor.
Por fortuna, en la vida real todo vuelve a su cauce, nadie me hace caso y yo puedo respirar tranquilo.
Extraño en verdad, el mundo onírico.


martes, 7 de marzo de 2017

PROPUESTA DE PELEA ORGANIZADA.

Un diputado ruso ha propuesto regular las peleas de aficionados ultras que se producen en las inmediaciones de los estadios con la intención de que pierdan su carácter de lucha caótica y se transformen en un espectáculo perfectamente organizado.
Según la ocurrencia de este padre de la patria se trata de organizar en debido modo, lugar y hora a grupos de veinte aficionados que se darían golpes, palizas, patadas y demás actividades que requieran tan alto empleo neuronal de tal manera que los participantes puedan sacudirse entre ellos a más y mejor.
Brillante es la idea, tanto como la inteligencia del diputado que la propone. No obstante, puede que a su alta penetración (intelectual) haya escapado alguna que otra consecuencia.
Entre las posibles derivaciones no deseadas yo veo la siguiente: si se va a celebrar una pelea organizada de veinte contra veinte, dudo que el espectáculo no atraiga a seguidores de cada uno de los bandos, que puede que se peleen de forma no organizada entre ellos, originando lo que en cierto modo sería una metapelea, que a su vez debería ser reducida a una nueva organización de veinte contra veinte de entre este segundo grupo de seguidores. Una vez hecho esto, aparecerían nuevos animadores que a su vez se verían sometidos a la misma reglamentación y así hasta el infinito.
Sería la versión a hostia limpia del juego de esas muñecas rusas dentro de las cuales hay una muñeca más pequeña que, a su vez, contiene otra muñeca más pequeña.
Detrás de la propuesta del diputado se esconde un profundo desconocimiento de los procesos al infinito.
Hay personas que piensan que, dado el caso del choque frontal de dos trenes, puesto que el primer vagón de cada uno de los trenes recibiría sin duda el más fuerte impacto, la solución sería suprimir en cada tren el primer vagón. Personas que desconocen que una cosa es la materialidad de un vagón y otra el orden, en el cual siempre habrá o un primer vagón o un vagón único.
Larga vida al diputado ruso.


viernes, 24 de febrero de 2017

CREENCIA ABSURDA.

Hay gente que cree en Dios, el Progreso, la Humanidad.
Gente también hay descreída en lo que respecta a tales ideas.
Personas respetables y profundas nos podemos encontrar que profesen o no  creencias y descreencias variadas.
Lo que no es admisible y merece el fusilamiento inmediato sin formación de causa es creer en los estándares de aprendizaje, el diseño curricular, la formación de evidencias para el portfolio y demás estupideces que la internacional pseudopedagógica ha excretado para confusión de alumnos, profesores, padres y progreso de expertos de la nada y vividores sin cuento.

                                     
                                                 A José Antonio Marina con todo mi desprecio.

martes, 14 de febrero de 2017

EL SACO DE BOXEO DOCENTE.

Me encontraba yo el otro día en una clase de Bachillerato con 39 alumnos, 39, cuando de repente se me acabó la paciencia ante la desconsideración con que estos me trataban, ignorando mi presencia, como si no me vieran. Llevado de mi temperamento, que no es suave ciertamente, agarré con fuerza mi paraguas y lo estampé contra el suelo, con el consiguiente estrépito y pasmo no de mis oyentes, pues puede que me oyeran pero escucharme no me escuchaba nadie, pero sí de mis alumnos.
Superado el susto, o más bien la sorpresa, no creo que mi acción impresionara gran cosa a la concurrencia. Los efectos sobre la audiencia no oyente no trajeron mayores consecuencias.
No puedo decir lo mismo del paraguas, que de instrumento más o menos útil pasó a ser un cadáver en lo que a su funcionalidad se refiere. Quedó maltrecho e inútil para todo servicio. Una varilla orientada hacia Mallorca, otra hacia Alcalá de Henares, una tercera hacia Ocaña y el resto hacia no se sabe dónde.
¿No me debería pagar la Comunidad el paraguas pues su pérdida cabe entenderla como accidente laboral? ¿ No debería la misma administración dotar a las aulas de esos sacos con los que los púgiles se ceban para practicar y entrenar su noble deporte, saco que podría ser utilizado por el profesor para volcar sobre él sus enfados y enconos?
En todo caso, suerte tuve. Si en vez de mi paraguas hubiera desahogado mis iras sobre algún móvil de cualquier alumno y lo hubiera arrojado por la ventana, que es en el fondo lo que yo quisiera hacer, seguro que el juez haría conmigo lo que no se ha atrevido a hacer con Rodrigo Rato y Jordi Pujol, y lanzaría contra mí la orden de ingreso en prisión sin fianza.

¡Cáspita!

sábado, 28 de enero de 2017

LA POSTVERDAD.

"Tu verdad no; la verdad
 y ven conmigo a buscarla.
La tuya, guárdatela".
               Antonio Machado.


Esto de la postverdad, aparte de ser una moda estúpida, es un engaño.
Llaman postverdad a la idea de que hoy puede ser verdad cualquier cosa.  Basta con que la gente crea algo para que ello sea considerado verdad.
Nada nuevo bajo el sol. Cualquier persona con un mínimo de formación sabe distinguir entre verdad y vigencia. Alguna idea puede tener durante un tiempo vigencia aunque no sea sólida, pero no por ello tal idea es verdadera. Alguna idea puede no abrirse camino durante un tiempo sin que ello indique que sea falsa.
También habrá que decir que quien afirma que ya no hay verdad   piensa que tal afirmación ( ya no hay verdad) es verdadera, concediendo con ello que es distinta la verdad de la falsedad (argumento nada nuevo pero que mucha gente no capta).

La moda de hablar de "postverdad" es el último giro de una sociedad que tiende cada vez más a confundir al ciudadano con el cliente y a sustituir el juicio con el gusto.

jueves, 19 de enero de 2017

ME LA SUDA.

Me encontraba yo el otro día en una clase tratando de explicar una serie de cosas cuando de repente pude apreciar cómo un chaval decía en voz baja pero perfectamente audible "me la suda". Desconozco si con tal expresión se refería a lo que yo trataba de transmitir, cosa que en todo caso me la suda.
Pasaron más o menos diez minutos y volvía a oír, procedente de la misma persona idéntica expresión, "me la suda", pronunciada en el mismo tono de voz. Así ocurrió una o dos veces más, con la misma periodicidad de unos diez minutos.
Ignoro si la frecuencia con que eran emitidos los "me la suda" obedecía a algún algoritmo por mí desconocido pero los mismos se producían con regularidad asombrosa.
Parecía un tema musical tratado en forma de variación. El primer "me la suda" se oyó de manera silábica, pero en las sucesivas variaciones se fue transformando la forma silábica en otra cada vez más melismática, de suerte que el primer "me la suda" pasó a oírse algo así como "me la suuuuuda", para luego presentarse en forma más insinuante como "me la sudaaaaa".
Nosotros, los nacidos en los años sesenta, no decíamos "me la suda" y en su lugar empleábamos el mucho más complejo "me la refanfinfla", pero en estos tiempos de mensajes breves "me la refanfinfla" resulta en exceso elaborado.
Mejor "me la suda", más contundente en su brevedad.
Propongo que Facebook incorpore el "me la suda" a su catálogo de reacciones, junto con el "me gusta", "me encanta", " me enfurece", etc, etc.
¿Se imaginan ustedes la satisfacción que se podría tener por haber logrado unos cuantos "me la suda"?

A mí personalmente, me la suda.

sábado, 14 de enero de 2017

¡MANDA HUEVOS!

Hace años, siendo yo estudiante de Bachillerato, acudí a una charla que mi profesor de matemáticas iba a dar acerca de cómo iba a ser el siguiente curso. El enunciado de la charla rezaba "cómo será el tercero de Bup", tema apasionante donde los haya. No recuerdo dónde fue la charla pero lo que sí recuerdo es que la misma se desarrollaba en un hotelito bastante coqueto. Nos recibieron en una sala amplia donde un joven se encargaba de darnos la bienvenida y de romper el hielo.
El estilo falsamente juvenil de nuestro interlocutor y su impostada seguridad me produjeron desde el primer momento una sensación de malestar y rechazo.
Nos dijo el mozo que era fiscal. Era Federico Trillo. Me lo volví a encontrar años después, ya con más fama y más kilos, en una casa de comidas no muy cara pero de gran calidad próxima al Congreso, cuando nuestro hombre ejercía como presidente del Congreso de los Diputados.
Años después volvía a coincidir con la regordeta estampa del prócer en la librería Crisol, ya desaparecida.
Voy a abstenerme de formular ningún juicio negativo acerca del conquistador de Perejil, no sea que le de un infarto y yo me sienta culpable de sus zozobras.
Descanse en paz en su vida política y en la otra, tiempo tendrá de poner sus pensamientos en orden con Dios, dado que oficialmente tiene mejores relaciones con el Sumo Hacedor que las que yo pueda nunca lograr y, si no miente, habla más con Él que yo, que hace muchos años que no le hablo.

¡ Manda huevos!